Cuando alguien me pregunta por Ethereum, uso siempre la misma imagen: Bitcoin quiere ser un lingote de oro digital — algo escaso que guardas y ya está. Ethereum quiere ser una central eléctrica: una red sobre la que corren contratos inteligentes, stablecoins como USDC o USDT y buena parte de las aplicaciones DeFi. No compras solo un activo escaso, compras participación en una infraestructura que otros usan. Me recorrí el proceso de compra en eToro paso a paso y lo cuento entero, con costes reales incluidos.
Central eléctrica, no lingote: qué cambia frente a Bitcoin
Esa diferencia de naturaleza tiene consecuencias prácticas para ti como comprador:
- El precio se mueve por el uso de la red, no solo por el sentimiento «reserva de valor». Más actividad en DeFi y stablecoins tiende a apoyar a ETH; menos actividad, lo contrario.
- Es más volátil que Bitcoin en las dos direcciones. Si BTC cae un 10%, ETH suele caer más; si BTC sube, ETH suele exagerar la subida. En julio de 2026 cotiza en torno a 1.885 USD, y las caídas de decenas de puntos porcentuales son históricamente normales en cripto.
- Genera algo parecido a un rendimiento. Desde 2022 la red funciona con Proof of Stake, y eso abre la puerta al staking — luego llego a eso, porque tiene letra fiscal.
Ninguna de las dos monedas es «mejor» sin más: son apuestas distintas. Cuál eliges — si es que eliges alguna — es decisión tuya y depende de tu tolerancia al riesgo y tu horizonte.
¿Exchange o bróker? La versión corta
El dilema exchange-cripto contra bróker regulado lo desmenucé entero en la guía para comprar Bitcoin y las conclusiones valen idénticas para Ethereum, así que no lo repito. La versión de una línea: en un bróker como eToro no gestionas monedero ni claves privadas y compras ETH real (con apalancamiento X1) igual que comprarías acciones de Nvidia o un ETF del S&P 500, todo en la misma cuenta.
Hay un plus práctico que en Ethereum pesa más que en ninguna otra cripto: el gas. Así se llama la tarifa que cobra la propia red por cada transacción on-chain, y en momentos de congestión duele. Comprando y vendiendo dentro de eToro no tocas la red, así que no pagas gas — solo lo pagarías si un día transfieres tu ETH a un monedero externo mediante la app eToro Money (que se puede, por cierto: la posición es cripto real, no un apunte).
Lo que sí pagas es el spread de cripto, en torno al 1% por cada lado. Comparado con el gas de un mal día sale digno; comparado con operar acciones en la misma plataforma es unas diez veces más caro, y prefiero decirlo tal cual antes que descubrirlo tú en la primera orden.
Comprar Ethereum en eToro: los 5 pasos
El proceso completo me llevó menos de un cuarto de hora, sin contar la espera de la verificación.
- Cuenta. Regístrate en eToro con correo y contraseña, o continúa con Google.
- Verificación KYC. DNI o pasaporte, justificante de domicilio y un cuestionario de inversión. Es un requisito europeo, no un capricho de eToro — no se puede saltar. Tarda desde minutos hasta unas horas.
- Depósito. Ingresas euros, pero la cuenta funciona en USD, así que eToro convierte al tipo propio. Truco que uso: convertir antes por mi cuenta (Revolut o similar) ahorra unas décimas porcentuales. Que la cuenta sea solo en dólares me sigue pareciendo el punto flaco del proceso.
- Busca ETH y da la orden. Desde 10 USD compras una fracción. Comprueba que el apalancamiento marque X1: eso es Ethereum real. Cualquier X2 o X5 es un CFD — una apuesta apalancada con costes por mantenerla de un día para otro y sin propiedad del activo. Para una guía de compra, X1 y punto.
- Después. El ETH aparece en tu cartera al momento; cripto cotiza 24/7, sin esperar a que abra ninguna bolsa. Si algún día retiras dinero, prepárate para los 5 USD fijos por retirada — cifra pequeña que me irrita por principio cada vez.
El staking: rendimiento con asterisco
Aquí Ethereum ofrece algo que Bitcoin no tiene. Como la red valida con Proof of Stake, puedes «poner a trabajar» tus monedas: eToro tiene un programa de staking propio que reparte recompensas periódicas sobre el ETH elegible.
Dos advertencias antes de que suene demasiado bien. Una: las recompensas fluctúan — dependen de la red y de las condiciones del programa, no son un interés garantizado ni fijo. Y dos, la que casi nadie cuenta: en España esas recompensas son rendimiento del capital mobiliario, o sea, ingreso que tributa en la base del ahorro aunque no vendas ni un céntimo de ETH. El staking no es dinero gratis; es dinero con declaración.
Qué esperar después de comprar
Sin resultados trimestrales, sin dividendo, sin cierre de sesión: ETH se mueve las 24 horas, fines de semana incluidos, y con más brío que Bitcoin en ambos sentidos. Puede despertarse un lunes un 15% más arriba o más abajo que el viernes. Si eso te quita el sueño, es información valiosa sobre qué tamaño de posición te corresponde — o sobre si te corresponde alguna. Eso no te lo puedo decir yo: depende de tu tolerancia al riesgo y de tu horizonte, y esto no es una recomendación de inversión.
💡 Un apunte al margen: eToro tiene ahora una promoción para nuevos clientes por la que, tras el primer depósito, te abonan un activo real a tu elección como recompensa de bienvenida. Los detalles y condiciones los tienes en el artículo sobre la recompensa de eToro. No cambia absolutamente nada en los pasos de compra de arriba.
Impuestos: lo esencial en tres líneas
Las reglas generales son las mismas que ya expliqué en la guía de Bitcoin, así que aquí va solo el esqueleto: las ganancias al vender van a la base del ahorro del IRPF (del 19% al 30% por tramos en la renta de 2025 en adelante), cambiar ETH por otra cripto también tributa (es una permuta, a Hacienda le da igual que no hayas pasado por euros), se aplica FIFO y, con más de 50.000 € en cripto en plataformas extranjeras a 31 de diciembre, toca el modelo 721 informativo entre enero y marzo.
El matiz propio de esta página: las recompensas de staking tributan como ingreso en el momento de recibirlas, no cuando vendas. Apúntalas. Y la coletilla obligada de verdad: no somos asesores fiscales — para tu caso concreto, consulta con uno o con la Agencia Tributaria.
Mi cierre
Como proceso, comprar Ethereum en eToro está al alcance de cualquiera: quince minutos, sin monedero, sin gas. Como activo, es la central eléctrica del mundo cripto — con todo lo que eso implica de potencial y de sacudidas. Yo te he contado el camino y los peajes; el volante es tuyo.
¿Y tú? ¿Te convence más el lingote o la central eléctrica — o ninguna de las dos? Cuéntamelo en los comentarios, leo todos.
